• DIMENSIÓN PERSONAL
    1. Fomentan el respeto a la persona y la naturaleza a través del ejemplo con tolerancia y espíritu fraterno.
    2. Vivencian los valores y son ejemplo de vida
    3. Brinda seguridad moral, espiritual, afectiva, física y material a su familia.
    4. Demuestra en forma permanente amor a su cónyuge e hijas, traducido en actitudes de afecto, respeto, tolerancia, unión y fidelidad.
    5. Actúa demostrando manejo emocional y responsabilidad ante la educación de su hija, valorando su formación personal, social y cultural en diferentes circunstancias.
    6. Son responsables y comprometidos con las diferentes actividades dentro y fuera del colegio.
    7. Mantiene una cordial relación entre el hogar, colegio y comunidad.
    8. Se expresa con un vocabulario respetuoso con todos los miembros de la Comunidad Educativa.

    DIMENSIÓN COGNITIVA

    1. Conoce la Identidad del CEP Santa María Reina, su misión, visión, valores, objetivos estratégicos y procesos.
    2. Cumple con las obligaciones contraídas en el acto de matrícula y conoce las normas establecidas en el Reglamento Interno de la Institución.
    3. Como primeros educadores estimulan en sus hijas la responsabilidad y el cultivo de hábitos de estudio y son conscientes de su rendimiento académico.
    4. Desarrollan el pensamiento crítico a través del diálogo reflexivo en la convivencia diaria.
    5. Participan activamente en la Escuela para Padres.
    6. Brindan las herramientas y medios para el desarrollo de capacidades, habilidades y destrezas de sus hijas.

     DIMENSIÓN ESPIRITUAL

    1. Enseñan a sus hijas a amar a Dios sobre todas las cosas.
    2. Tienen como modelo a la Sagrada Familia, buscando su desarrollo a través de la oración, vida sacramental y litúrgica.
    3. Asume su rol de padre responsable, comprometido con la educación cristiana católica de sus hijas.
    4. Conocen la vida y espiritualidad franciscana para ponerlas en práctica en el hogar y sociedad (acogida, alegría, corrección fraterna, trabajo y armonía)
    5. Son testigos y defensores de los valores evangélicos con una vida coherente.
    6. Promueven la lectura reflexiva y critica de manera especial la Sagrada Escritura, comparándola con la vida diaria.